Todavía no soy consciente de todo lo que está pasando.
A nadie le gusta estar encerrado tanto tiempo .
Yo digo que siempre hay que ver el vaso medio lleno, y es que de todo lo malo que estamos pasando se puede sacar algo bueno .Ya son 20 días encerrados, 20 días que dan para mucho.
Una de las cosas que se ha convertido en algo habitual para mí y para el grupo de mis amigas, el trío AA, Patricia, Claudia y yo, es nuestra vídeollamada nocturna. Patri es una chica muy tranquila. Es la psicóloga de nuestro grupo. Cada vez que Claudia y yo nos venimos arriba en momentos inadecuados es ella la que nos para los pies, además, estos días nos está viniendo muy bien, ya que en nuestro días de bajones es ella quien nos da el empujón para que pensemos en positivo; y, por el contrario, Claudia es una chica muy alocada, que nos contagia su felicidad y nos hace reír (hasta mearnos). Además, ella es la típica que siempre tiene un tema de conversación con el que entretenernos. Somos el trío perfecto ya que entre nosotras nos entendemos genial y nos compenetramos al máximo (lo que no tiene una, lo tiene la otra y así). La vídeollamada ninguna noche falla. Normalmente, en la videollamada solemos contar cómo nos ha ido el día y si ha surgido algún problema solucionarlo entre las tres. Es la típica llamada que entre nosotras se convierte en algo muy especial e importante. Estar separadas jamás nos había unido tanto.
Otra de las cosas más productivas que estoy haciendo estos días es aprender a cocinar con el mejor cocinero para mí: mi papi. Aprendo y me entrego muchísimo, pero, además, es muy agradable, ya que paso momentos con él y lo disfruto al máximo .Tengo que decir que tengo buenas manos. Además, no aprendo solo cocina española, sino también cocina polaca, ya que mi padre es de Polonia. La última comida que he aprendido a cocinar son los mielony (parecidas a las albóndigas españolas). Es un plato típico de allí , además os animo a probarlo porque están deliciosas.
Para finalizar quería destacar algo y es que el domingo pasado vi el programa de Jordi Évole, que trataba sobre los campos de refugiados de Grecia, donde una enfermera española decía que tenemos que relativizar esta situación, ya que nosotros llevamos 20 días en nuestra casa (que no son pocos) y nos subimos por las pareces, pero la gente que se encuentra en los campos de refugiados llevan meses e incluso años refugiándose en tiendas de campaña con muy pocos recursos, sin salir a la calle (si de la tienda de campaña , pero no del campo de refugiados).
Espero que sirva como reflexión y que, a veces, miremos más allá, es decir, que nos pongamos en la piel de esa gente cuya situación, probablemente, no mejore. Para nosotros gracias a los recursos y a los grandes sanitarios de nuestro país, además de los que están viniendo de otros lugares para ayudarnos, nuestra situación mejorará en un tiempo determinado.
Es verdad que es una situación complicada, dolorosa e inolvidable, pero siempre hay gente que se encuentran en situaciones peores.
El mundo y nuestro país atraviesan unos momentos muy difíciles que nos preocupan y nos comprometen a actuar con amor y solidaridad. Seamos responsables y hagamos todo lo que está a nuestro a alcance para cuidar de nosotros y de los nuestros. No son momentos de actuar con miedo, y mucho menos con egoísmo, sino de mantenernos unidos para enfrentar esta situación .