El sistema educativo español.
Desde siempre se le ha dado mucha importancia a la educación. Últimamente, vemos situaciones de los jóvenes estudiantes agobiados debido a los exámenes ya que nos lo jugamos todo.
El sistema educativo empezó dándole importancia a si habías comprendido los conocimientos propuestos en cada asignatura y ha acabado dándole más importancia a si sacas más de un cinco que a la función principal: aprender.
Pongamos un ejemplo de la semana de exámenes. Tienes examen todos los días y aparte de estos, deberes diarios. Te presionan para que entregues todo a tiempo y aparte estudies mínimo 1 hora diaria cada asignatura, además de esto, vas a la academia casi todas las tardes, lo cual te resta tiempo. Empiezas a frustrarte porque las notas no te salen como tú quieres. Cada vez tienes más y más estrés encima y te ponen más trabajo. Empiezas a encerrarte en tu casa, a no querer salir, sientes que nada te sale bien y acabas teniendo que ir al psicólogo.
Y es ahí a donde quiero llegar: los profesores, los padres, los políticos responsables de las leyes en educación… Ellos son los que deben darse cuenta de que eso no es bueno para la salud mental de los jóvenes. Nosotros queremos disfrutar de nuestra juventud, queremos salir con nuestros amigos de fiesta, queremos tener tiempo para hacer cosas que nos gustan, ir al parque, a comprar ropa o, simplemente, a un bar a tomar algo. Necesitamos sentir libertad y no estar preocupados constantemente de las notas que sacamos, pensando en que si saco tal nota voy a suspender y me va a pasar tal cosa.
Creo que deberíamos empezar a darle más importancia al trabajo diario en clase, al comportamiento y a lo que el alumno/a ha aprendido a hacer y no tanto a lo que “vomita” en un examen, porque puedo tener un mal día y que el examen me salga mal y no por ello desconozco el temario.
María Fernández 4º ESO B