domingo, 23 de mayo de 2021

 

Si lo estropeamos, lo arreglamos

Investigando sobre los océanos para realizar este editorial, he encontrado las condiciones en las que están hoy en día. Son espantosas y muy preocupantes debido a la gran cantidad de contaminación que hay en sus aguas. Estamos teniendo muchos problemas y sufriendo las consecuencias por ello, y esto puede ir agravándose cada vez más, hasta que lleguemos a un punto en el que sea demasiado tarde.

Según los cálculos de la ONU, se desprenden 13.000.000 toneladas de plástico que se filtra en el océano, que es equivalente a más de 57.000 ballenas azules. Los científicos han calculado que para 2050, habrá más plástico que peces en el océano. Plastics Europe ha asegurado que el principal plástico arrojado al mar proviene de embalajes y empaquetados, con un 39 '9%.

El petróleo, ¿cómo puede ser lo que más nos dé pero a la vez lo que más nos quita? El excesivo uso de petróleo que los humanos hacemos nos lleva a unas desafortunadas consecuencias. La mayoría de restos de petróleo acaban en el mar, creando una película sobre la superficie marina que impide la entrada de la luz en el agua. En el caso de las algas, necesitan la luz para poder realizar la fotosíntesis, sino podrían morir. Añadiendo que, el petróleo provoca la muerte de especies marinas por intoxicación; y, provocaría daños en el sistema reproductivo y de alimentación de los organismos marinos.

Solo un 5% del océano ha sido investigado. No nos podemos ni imaginar la cantidad de residuos que puede haber ahí, donde los humanos no hemos llegado aún, dando lugar a que toda esa basura no pueda ser limpiada. Messina Strait, es un puente submarino que separa la isla de Sicilia de la península Itálica, y es reconocida por tener la mayor densidad de basura marina en todo el mundo, con más de un millón de objetos por kilómetro cuadrado en algunas partes, como se informa en un artículo publicado en la revista Environmental Research Letters. 

Como consecuencia de todos estos problemas vemos como se pierden especies marinas, lo que también nos afecta a nosotros porque la cadena alimentaria se rompería. Además, cada vez habrá más escasez de agua potable, o agua de mala calidad. Se estima que 663 millones de personas viven sin acceso a agua limpia y 2.400 millones no tienen acceso a instalaciones de purificación, según UNICEF.

La realidad es que hemos sido los causantes de lo que está ocurriendo, por nuestra sociedad tan consumista. Como ciudadanos, debemos ahorrar agua, poner en práctica de las Tres Erres: reciclar, reutilizar y reducir; en general, hacer un uso responsable de la pesca y de los recursos marinos. Por otro lado, los gobiernos deben intentar invertir en los cuidados de los océanos y en la protección de los mismos.

Os animo a que contribuyáis, dentro de vuestras posibilidades, al cuidado de los océanos, que tantas alegrías nos brindan y tan esenciales son para nuestra supervivencia. Porque cada pequeña cosa que hagamos puede suponer un enorme y positivo cambio.

 

Andrea Manresa Baeza 4ºESO A