domingo, 23 de mayo de 2021

 

Si lo estropeamos, lo arreglamos

Investigando sobre los océanos para realizar este editorial, he encontrado las condiciones en las que están hoy en día. Son espantosas y muy preocupantes debido a la gran cantidad de contaminación que hay en sus aguas. Estamos teniendo muchos problemas y sufriendo las consecuencias por ello, y esto puede ir agravándose cada vez más, hasta que lleguemos a un punto en el que sea demasiado tarde.

Según los cálculos de la ONU, se desprenden 13.000.000 toneladas de plástico que se filtra en el océano, que es equivalente a más de 57.000 ballenas azules. Los científicos han calculado que para 2050, habrá más plástico que peces en el océano. Plastics Europe ha asegurado que el principal plástico arrojado al mar proviene de embalajes y empaquetados, con un 39 '9%.

El petróleo, ¿cómo puede ser lo que más nos dé pero a la vez lo que más nos quita? El excesivo uso de petróleo que los humanos hacemos nos lleva a unas desafortunadas consecuencias. La mayoría de restos de petróleo acaban en el mar, creando una película sobre la superficie marina que impide la entrada de la luz en el agua. En el caso de las algas, necesitan la luz para poder realizar la fotosíntesis, sino podrían morir. Añadiendo que, el petróleo provoca la muerte de especies marinas por intoxicación; y, provocaría daños en el sistema reproductivo y de alimentación de los organismos marinos.

Solo un 5% del océano ha sido investigado. No nos podemos ni imaginar la cantidad de residuos que puede haber ahí, donde los humanos no hemos llegado aún, dando lugar a que toda esa basura no pueda ser limpiada. Messina Strait, es un puente submarino que separa la isla de Sicilia de la península Itálica, y es reconocida por tener la mayor densidad de basura marina en todo el mundo, con más de un millón de objetos por kilómetro cuadrado en algunas partes, como se informa en un artículo publicado en la revista Environmental Research Letters. 

Como consecuencia de todos estos problemas vemos como se pierden especies marinas, lo que también nos afecta a nosotros porque la cadena alimentaria se rompería. Además, cada vez habrá más escasez de agua potable, o agua de mala calidad. Se estima que 663 millones de personas viven sin acceso a agua limpia y 2.400 millones no tienen acceso a instalaciones de purificación, según UNICEF.

La realidad es que hemos sido los causantes de lo que está ocurriendo, por nuestra sociedad tan consumista. Como ciudadanos, debemos ahorrar agua, poner en práctica de las Tres Erres: reciclar, reutilizar y reducir; en general, hacer un uso responsable de la pesca y de los recursos marinos. Por otro lado, los gobiernos deben intentar invertir en los cuidados de los océanos y en la protección de los mismos.

Os animo a que contribuyáis, dentro de vuestras posibilidades, al cuidado de los océanos, que tantas alegrías nos brindan y tan esenciales son para nuestra supervivencia. Porque cada pequeña cosa que hagamos puede suponer un enorme y positivo cambio.

 

Andrea Manresa Baeza 4ºESO A

 

sábado, 15 de mayo de 2021

 ¿Nos da tiempo a actuar?

 

Cerca del lugar donde vivo se encuentra el Río Segura, que tiene la desembocadura en Guardamar (Alicante). Este río albergaba gran cantidad de especies hasta que llegó la contaminación producida, generalmente, por las acciones del ser humano que han traído consigo la pérdida de toda o casi toda su biodiversidad.

 

El comisario de Aguas del organismo de Cuenca expresó que esto se debía al mal uso de azarbes que derivan en el río debido a la poca consciencia que se tiene y al exceso de plaguicidas usados en las actividades agrícolas. Aunque los análisis de las aguas que han realizado en los laboratorios indican que el problema viene producido también por la mala depuración de residuos orgánicos, más aparte los residuos industriales que se vierten al río cada día y ya, por si eso fuera poco, el problema global de los residuos.

 

Centrándonos en el tema, reflexionemos, si este río tan insignificante a simple vista, está contaminado y como hemos dicho, llega al mar en Guardamar, ¿que tendrán que soportar los océanos y mares donde casi todos los ríos desembocan?

 

Teniendo esto en cuenta es de cajón que actuar a nivel local para sanear el río Segura contribuiría a mejorar la salud de nuestros océanos que tan grandes servicios nos prestan. Son los encargados de regular el clima de la Tierra, absorber gran cantidad del dióxido de carbono que producimos los seres vivos y proporcionar grandes cantidades de oxígeno. Ya partimos de varias dificultades porque a medida que se han ido desarrollando la actividad humana y la tecnología ha ido empeorando la calidad del ambiente con la explotación de combustibles fósiles y recursos minerales y energéticos que contaminan las aguas superficiales y esto hace que empeore la calidad del agua como consecuencia del agotamiento del oxígeno, provocado por el exceso de nutrientes de nitrógeno y fósforo que provoca que aumente el número de plantas y otros organismos que consumen gran cantidad del oxígeno disuelto, lo que conocemos como eutrofización.

 

A día de hoy hemos ido tomando conciencia sobre lo que está ocurriendo y estamos llevando a cabo medidas de desarrollo sostenible que permiten satisfacer nuestras necesidades sin alterar el medio ambiente y, por supuesto, permitiendo que las generaciones futuras también puedan satisfacer las suyas. Para que esto ocurra es necesaria la colaboración internacional y que haya acuerdos entre los gobiernos, como ocurrió el pasado 22 de abril con la celebración de La Cumbre de líderes sobre el clima en el Día de la Tierra donde el máximo responsable de la ONU hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que ésta sea "una década de transformación", comenzando por la creación de una coalición mundial para lograr emisiones netas cero a mediados de siglo, y alcanzar así los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático, basado, principalmente, en limitar el calentamiento mundial por debajo de los 2 grados.

Así pues, la ONU ha aprobado la Agenda 2030, un plan de acción donde se plantean 17 objetivos y 169 metas para un mundo más sostenible. Entre ellos se encuentra el Objetivo 14 que se basa en conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, mares y recursos marinos. Lo que se pretende con esta medida es reducir la contaminación marina de todo tipo; restaurar ecosistemas marinos y minimizar la acidificación, es decir, el descenso en curso del PH de los océanos, causado por la absorción de dióxido de carbono que producen los seres vivos en forma de gas, combustión de fósiles, ...; e imponer reglas que realmente solucionen la explotación pesquera y sean eficaces para dar tiempo a la regeneración de las poblaciones.

 

El ser humano ha llegado hasta tal punto en el que le ha hecho falta poner solución a algo que ha causado él aún sabiendo las posibles consecuencias que podía traer, pero parece que hasta que nos damos de bruces con el problema no sabemos actuar.

 

En resumen, el problema de los océanos y de los residuos es a nivel mundial pero cada uno desde su casa puede ir mejorando sus hábitos por otros más limpios como por ejemplo no desechar los productos tóxicos por desagües; no tirar basura; no aplicar pesticidas y usar fertilizantes naturales; ahorrar agua y utilizar productos ecológicos. De esta manera conseguiremos cumplir nuestros objetivos, pero siempre y cuando seamos constantes y no bajemos la guardia.

Recuerda: “Piensa globalmente, actúa localmente”.


Rosa Gómez Berenguer 4ºA

jueves, 13 de mayo de 2021



ESTAMOS DESTRUYENDO NUESTRO MATERIAL MÁS PRECIADO



En los últimos años, la contaminación marina se ha convertido en uno de los problemas de mayor relevancia a nivel mundial, notándose sus efectos, sobre todo, en los mares y océanos de todo el planeta. Además, esto puede dar lugar a daños irreparables en lo que respecta a la fauna, la flora y los ecosistemas marinos. 


Según los últimos estudios del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la cantidad de residuos que se acumulan anualmente en los mares y océanos, se puede cuantificar por millones de toneladas, de las cuales la gran mayoría son materiales plásticos. Un claro ejemplo de cómo esto puede afectar a la fauna de este ecosistema, es que estos residuos se van degradando en trozos más pequeños que en la mayoría de los casos son confundidos por comida por los peces, pájaros o mamíferos marinos. Unos de los casos más relevantes fue el descubrimiento de un cadáver de tortuga con más de cien materiales de plástico en su estómago, o la ballena con cuarenta kilos de plástico en su intestino.


Además, en contra de lo que podríamos pensar en principio, aunque la mayoría de la contaminación provenga de la Tierra, aproximadamente el 20% de estos residuos se acumulan de manera natural a través del propio aire. 

Un claro ejemplo de la contaminación podría ser que las anillas de plástico mataban a un millón de aves marinas y cien mil mamíferos marinos, lo cual es una cifra de locura para el sistema acuático. Este problema no se limita solo a las anillas sino también a las redes de pesca, las latas y las bolsas.


Por último, y de acuerdo a un estudio realizado por las Naciones Unidas, si el ritmo de contaminación se mantiene como estos últimos años, para el año 2050, posiblemente habrá más plásticos en los océanos que peces en el mar. Por ello, es necesario llevar a cabo planes de concienciación para los más jóvenes, en los que nos enseñen la importancia real de no verter residuos contaminantes en los océanos para que las generaciones futuras sepan que los mares y océanos son un medio imprescindible para el ser humano.


Debemos concienciarnos de que sin mares y océanos la vida no sería posible.

También sería muy importante que nos concienciaran de las 3R (reciclar,reutilizar y reciclar), no como una posibilidad sino como una obligación porque ya no es ningún tipo de broma sino algo importante porque “estamos destruyendo nuestro material más preciado”.

 

Sergio Vedú Aparicio

4eso b

 UN MUNDO MEJOR

Alrededor del 70 % del planeta Tierra está compuesto por agua. Como decía Anaximandro Mileto, los océanos son la fuente de la vida y, por lo tanto, juegan un importante papel en el clima de la Tierra, en la atmósfera y en los seres vivos.

A medida que pasa el tiempo, el agua de nuestro planeta se encuentra cada vez más amenazada, degradada y destruida por la actividad humana. Pero ¿qué haríamos los humanos sin ella?


A menudo se vierten sustancias altamente tóxicas y contaminantes a distintas aguas en distintas partes del mundo. No hace falta que nos vayamos muy lejos para observar un ejemplo de este problema. Hace aproximadamente un año, se detectaron varios vertidos directos tóxicos y contaminantes al cauce del río Segura. Y es que este problema está presente en todas las partes del mundo. Japón ya ha anunciado que, a partir de 2023, se empezarán a verter al Pacífico más de un millón de toneladas de agua tratada, pero aún con ciertos elementos radioactivos provenientes de la central nuclear de Fukushima.


Otro gran problema que amenaza el agua de nuestro planeta es el cambio climático. Este consiste en un aumento de la temperatura provocado por las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero derivadas de la actividad del ser humano. Posiblemente, el aumento del nivel del mar y el derretimiento de los glaciares sean dos de las consecuencias que mejor ejemplifican la relación que hay entre el agua y el calentamiento global. Se estima que para el año 2050 el nivel del agua habrá aumentado entorno a unos 30 centímetros. Esto quiere decir que, si seguimos así, el aumento del nivel del agua provocará la desaparición de distintas partes del mundo, desde la Albufera de Valencia hasta ciudades como Venecia, Tokio o Nueva Orleans, por no hablar del caso de los Países Bajos. Es una situación realmente preocupante para el estado del planeta, pero ¿se está haciendo algo al respecto?


Una acción que juega a favor de los océanos es la creación del Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo sostenible. Los objetivos que se pretenden alcanzar en el Decenio de las Ciencias Oceánicas son, entre otros, establecer una nueva generación de oceanógrafos y técnicos mediante la creación de nuevas redes de investigación y una nueva generación de sistemas de observación mejorados, instalaciones e infraestructura, que ayudarán a los países a alcanzar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.


Además, cada uno de nosotros también juega un papel importante para ayudar revertir la situación en la que estamos. Todos podemos contribuir y aportar nuestro grano de arena de muchas maneras, como, por ejemplo, siguiendo la regla de las tres erres, utilizando el transporte público, apagando las luces cuando no hagan falta o, simplemente, plantando un árbol.


En conclusión, no hay excusa para no ayudar a revertir el cambio. Todos podemos aportar un pequeño granito de arena para un objetivo al que se le da muy poca importancia, cuando tendría que ser al revés.

Sergio Lucas Ballester

 

UN PROBLEMA GLOBAL                                                  

La mayoría de los productos que consumimos hoy en día vienen en un envase de plástico y esto hace que al ser desechado se cree mucha contaminación y basura. Esta acaba llegando a los océanos y afectandoles de forma muy grave a ellos como a nosotros.


Esta contaminación ha llegado hasta el punto más profundo del planeta, el abismo Challenger, situado a 10.928 metros de profundidad. Se calcula que cada segundo se arrojan más de 200 kilos de plástico a los océanos. El 70% de este se va al fondo marino y el 15% se queda flotando. Todo esto afecta a la vida marina, ya que más de 100 mil animales marinos mueren cada año por el plástico y 700 especies marinas están amenazadas.

El plástico presente en los océanos se va descomponiendo en microfragmentos que son ingeridos por la fauna marina, lo cual provoca que estos se introduzcan en nuestra alimentación con consecuencias aún desconocidas para la salud humana.


Los océanos son los encargados de generar el 50% del oxígeno que se expulsa a la atmósfera, pero al ritmo que se contamina se están produciendo daños irreversibles.


Para revertir la situación que hemos creado es necesario que todos participemos, es necesario que actuemos de forma sostenible.¿Cómo? Muy fácil y de forma cotidiana: cambiando el uso de bolsas de plástico por otras reutilizables de tela o fibra, reduciendo el consumo de vasos, platos, cubiertos o botellas de plástico, comprando comida a granel y evitando los productos que lleven envoltorio de plástico, optando por tuppers de metal o vidrio en sustitución de los de plástico y evitando el uso de cosméticos que tengan en su composición microesferas de plástico.

Estos son algunos ejemplos de cosas que podemos hacer en nuestro día a día para evitar el uso de plásticos. Pero también podemos retirar y recoger el plástico que encontramos por los mares, participando en limpiezas de playas u organizándolas nosotros mismos. Y, como no, reciclando el plástico y tirándolo al contenedor correspondiente.


En resumen, estamos destrozando  los océanos y a los seres que viven en él y para que no ocurra eso tenemos que cambiar ya. Tenemos que empezar a concienciarnos de que nuestros actos afectan a todos los seres vivos y que si seguimos así muchos de ellos se van a extinguir, incluidos los seres humanos.

Aunque seamos la causa de estos problemas también podemos ser la solución y para ello tenemos que tomar medidas sostenibles y empezar a reciclar los plásticos y a limpiar los océanos de él.


Laura Nadal Sánchez, 4ºA

La destrucción de nuestra existencia

 

Hace mucho tiempo que se habla de que si seguimos haciendo lo mismo que ahora , es decir, siguiendo contaminando como hasta ahora en unos pocos años las consecuencias serán irreversibles. No se hacía caso, pero ahora es serio, se está viendo como el nivel del mar está subiendo y cada vez su temperatura es más elevada. 

Estamos destruyendo lo que nos dió la vida: el agua.

Los problemas de las aguas oceánicas son varias como la contaminación de los plásticos, los residuos radiactivos. Los polos se están derritiendo debido a la contaminación y al calentamiento global, como consecuencia el nivel del mar se está elevando.

Se pronostica que para 2050 la subida del nivel del mar provocada por el calentamiento de los océanos y el deshielo de los glaciares afectará a millones de personas. El deshielo acarreará que se liberen a la atmósfera entre 1.460 y 1.600 gigatoneladas de gases de efecto invernadero que ahora están atrapados en el hielo.

Los expertos afirman que para 2100 debido al calentamiento de los océanos su temperatura ascienda de 2 a 4ºC. Esto provocaría graves problemas a la biodiversidad marina, como por ejemplo, la pérdida de muchos corales, desaparecerían muchas algas y detendría el crecimiento de las que sobrevivieran; también habrá más huracanes, ciclones y tormentas tropicales; el agua se evapora más rápido por la subida de temperatura y esto hará que se intensifique más.

A pesar de todo esto hay esperanza para que no nos pase lo peor. Aunque nosotros somos los responsables de esta situación, también podemos ser la solución.

Todos somos responsables de que esto funcione.

Existen medidas para rebatir esta situación.

Debemos ir en transporte público, tenemos que intentar reducir el uso de automóviles privados, usemos el transporte público o, mejor aún, una bicicleta. No utilicemos bolsas de plástico, los plásticos contaminan y además no son biodegradables, pueden tardar 150 años en degradarse. Compremos productos locales, ya que si se compran en lugares muy lejanos su contaminación va a ser muy elevada. Hay que empezar a educar desde pequeños para que sepan lidiar mejor con esta situación que estamos viviendo ahora. Reciclemos y reusemos todo, tenemos que usarlos con varias funciones y cuando se vaya a tirar, debemos tirarlo a su contenedor correspondiente.

Debemos cuidar los océanos ya que gracias a ellos vivimos, debemos no contaminarlo ya que puede acarrear graves consecuencias en nuestro planeta que nos afectarán a todos.

Nosotros somos la esperanza que tanto necesitamos. ¡Vamos a conseguirlo!

Verónica Gómez 4ºA

 

El precio del consumismo 

Vivimos en una sociedad altamente consumista lo cual es insostenible para la Naturaleza. Como consecuencia de una mala gestión de los residuos o del abandono de los mismos, cada año terminan en los mares y océanos alrededor de 8 millones de toneladas de plásticos, lo que corresponde al vertido de un camión de basura lleno de plásticos cada minuto.Estos residuos llegan al mar debido a que terminan en las vías fluviales y en los océanos a través de los sistemas de drenaje de aguas en zonas urbanas. El 80% de los residuos marinos proviene de la tierra, mientras que el 20% restante de la actividad marítima, formando el 60-80% de la basura marina, principalmente en forma de microplásticos que pueden ser ingeridos por la fauna marina, estos pueden causar problemas, tanto por su presencia física en el intestino como a causa de los contaminantes químicos que llevan. Incluso pueden pasar a lo largo de la cadena alimentaria hasta llegar a nuestros platos, como prueba el estudio liderado por el biólogo de la Universidad de Victoria (Canadá). Kieran D. Cox, titulado Human Consumption of Microplastics. El estudio «Plástico y Salud. El Coste oculto de un planeta de plástico»  analiza los riesgos de toxicidad de los plásticos para los seres humanos que van desde afecciones cancerígenas, afecciones cardiovasculares con la ingesta de micro-plásticos, enfermedades del sistema nervioso o reproductivo y enfermedades inmunosupresoras.

El plástico ha inundado nuestra vida cotidiana y la de nuestros mares. En tan solo unas décadas ha pasado a ser omnipresente en todo tipo de objetos y materiales por sus características (flexibilidad, durabilidad y ligereza) y bajo precio. Todos deberíamos ser conscientes de que este ahorro y esta comodidad tienen un precio. Y es demasiado caro. Porque lo estamos pagando con el futuro de nuestra casa común. Nuestro planeta.


Mira a tu alrededor, hay plástico por todas partes. Solo en España, el 50% de los plásticos que entran en los sistemas de gestión de residuos acaban en vertederos sin ser reciclados.

Sin duda alguna, debemos empezar a ser conscientes de nuestro consumo, pues las consecuencias de una gestión inadecuada de residuos están siendo y serán catastróficas Si no hacemos nada por retirar esta basura y frenar nuestro ritmo de vertidos, la situación podría ser irreversible. De seguir así, en 2050 doblaremos la cifra y para entonces los océanos podrían tener más plásticos que peces, según la estimación de la Fundación Ellen MacArthur.(UK). Reducir el consumo de plásticos es responsabilidad de todos, tanto de quienes producen y consumen el producto como de las autoridades encargadas de la gestión de residuos.

Es verdad que tanto los gobiernos como la industria están adoptando nuevas políticas e iniciativas voluntarias, pero se quedan cortos. Todos podemos contribuir, recordemos pequeñas acciones marcan la diferencia, si todos aportamos nuestro granito de arena, podremos retrasar la aparición de las consecuencias de la contaminación del agua de los mares y los océanos. En nuestras manos está la  preservación de fenómenos de la naturaleza y toda la biodiversidad que albergan en su interior. 

Tu actitud marcará la diferencia….

Jennyfer Averos 4 eso A

jueves, 6 de mayo de 2021

El problema que tenemos en España con los Oceanos

 

EL PROBLEMA QUE TENEMOS EN ESPAÑA CON LOS OCÉANOS.


A continuación voy a explicar una situación que está muy presente en la actualidad que sufre todas las partes del mundo.


Este tema es el cambio climático que supongo que todos habéis oído hablar de él, y yo os voy hablar sobre los problemas que tenemos dentro de España y océanos de sus fronteras.


Y también os comentare como esta este problema fuera de nuestras fronteras.

España, es el país de la UE que más plásticos vierte a los océanos. Un informe elaborado por Oceana advierte de la enorme cantidad de residuos plásticos que se generan en nuestro país y que, sin poder evitarlo, acaban principalmente en las zonas más profundas de nuestras aguas.


Allí, los ecosistemas son especialmente frágiles y la retirada de estos residuos es prácticamente imposible.


Nuestro país transfiere al mar unas 120 toneladas de estos residuos por día, que constantemente contaminan los más de un millon de Kilometros cuadrados de superficie marina.


España está rodeada en un 92,4% por aguas profundas, con una media de 3.013 metros, lo que equivaldría a la cordillera de los Pirineos invertida en el fondo del mar.

Uno de los grandes problemas de el por qué llegan tantos plásticos a nuestras fronteras es culpa de los ríos, porque la mayoría de las personas que tiran los restos de basura se piensan que no va llegar a ningún lugar, pero al final se va acumulando toda la basura y finalmente llegará a los mares y océanos de nuestras fronteras.


Tras salir de nuestras fronteras el agua llega a todos los puntos del mundo y nos podemos hacer muchas preguntas.

¿Qué son los microplásticos?Los microplásticos son residuos plásticos, derivados del petróleo, que tienen su origen en la actividad industrial y sobre todo en el consumo humano, y que se encuentran instalados en la cadena trófica marina vía los vertidos al agua desde los hogares. Aunque se desconoce totalmente su origen, se sabe que principalmente pueden tener dos fuentes.¿Qué podemos hacer como consumidores para no contribuir a su aumento en el medio?

La conclusión a la que tenemos que llegar todos en estos momentos en los que nos encontramos es que todos nos debemos unir para salir adelante, porque si no de aquí a no muchos años puede ser que ya no dé tiempo a salvar el planeta y en un futuro nuestros hijos y nietos puedan sufrirlo.


Roque Mario Martinez Manresa  4ºPR4

¿Nos ponemos serios?

 

¿Nos ponemos serios?


El plástico es el principal elemento contaminante del río Segura el cual pasa por la comarca donde yo vivo hasta desembocar en Guardamar. Esto es así, lo cual significa que algo estamos haciendo mal.Este problema de contaminación del río, supone otro gran problema de cuya gravedad aún no nos hemos percatado: la contaminación marina.

¿Y qué es la contaminación marina? Pues la contaminación marina es la contaminación que afecta a los mares y a los océanos, desde la zona de rompientes hasta el mar abierto.

Este es uno de nuestros grandes problemas desde hace ya tiempo. Tenemos que hacer algo para combatirlo.

Ya se está intentando y, en parte, es gracias a una conferencia de las Naciones Unidas celebrada hace un par de años en la que se concluía que para 2020 un 10% de todos los océanos del planeta estarían protegidos y este es uno de los pequeños pasos que ya se han dado.

Este pasado 22 de abril en “El día de la Tierra” se reunieron los líderes políticos de 40 países que representan el 80% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Esto muestra que el rumbo de la acción climática está cambiando con gran compromiso por parte de las naciones.


Cada año, más de un millón de aves y más de 100.000 mamíferos marinos mueren como consecuencia de todos los plásticos que llegan al mar. Los océanos atraviesan una crisis sin precedentes por el cambio climático, la sobrepesca y la contaminación.

Las profundidades marinas se estima que estén contaminadas con 14 millones de microplásticos 25 veces más de lo que se creía.

Las empresas han empezado a combatir en la lucha. Algunos de los mayores contaminantes en este planeta vienen a ser pequeños objetos como: pajitas de plástico o las colillas de los cigarros, desechos generados por el hombre. Algunas grandes empresas como Starbucks o McDonald's están implantando medidas para prohibir las pajitas de plástico.


Los gobiernos de los países empezar a hacer algo también como, por ejemplo: prohibir el uso de plásticos desechables y adoptar políticas de control de la basura para intentar reducir el problema.


Nosotros, los de a pie, también tenemos que poner de nuestra colaboración/parte y ejecutar algunas acciones cambiar algunos hábitos que empiecen a contrarrestar el cambio climático, como por ejemplo: intentar utilizar en menor medida el coche, la regla de las 3 erres ”reducir, reutilizar y reciclar”,…Esto haría que el efecto invernadero empezará a disminuir.

Ahora la pregunta es clara: ¿Cuándo empezaremos a enfrentar este problema seriamente?

Carlos Rodríguez Segura  4B


Océanos de cambios

 Océanos de cambios


El cambio climático ya no es solo un indicio de un futuro aciago, es una realidad tangible a día de hoy. Podemos constatar que durante las últimas décadas los fenómenos meteorológicos extremos (sequías, tifones, inundaciones) han aumentado en número y en virulencia, y debemos fijarnos en aquellos grandes olvidados, los océanos.


Los océano cubren el 70% de nuestro planeta, cumplen una función primordial en el control y ajuste del clima, por ello, muchos científicos abogan por seguir investigando en todos aquellos procesos que permiten la absorción del CO2 natural y antropogénico, la capacidad de reabsorción de residuos y monitorizar los niveles de hielo en los polos.


Existe una regulación paupérrima para protegerlos, ya que la mayoría de los océanos son aguas internacionales y se abusa de ese carácter para la pesca indiscriminada, esquilmando las poblaciones de animales marinos, hasta tal punto, que su regeneración biológica es casi inviable. De hecho, más de mil millones de personas dependen de los productos del mar y el deterioro de los ecosistemas marinos conlleva el agravante del problema demográfico y social.

 

Por si fuera poco, un nuevo agente contaminante amenaza nuestros mares, los microplásticos (partículas de menos de 5 nm de diámetro). Científicos del Instituto de Ciencia Weizmann (ICW), constatan en su estudio que el destino final de los plásticos son los océanos donde se disgregan en trozos pequeños pero no se descomponen químicamente. Los plásticos viajan por la atmósfera (permanecen allí bastante tiempo) a zonas alejadas donde se depositan en el mar y pueden ser ingeridos por animales marinos e, incluso, ascender en la cadena alimentaria produciendo problemas de salud a los seres humanos.


Otros doctores del mismo instituto (Ilan Koren, Yinon Rudich y Assaf Vardi), trabajan en un estudio muy interesante sobre la simbiosis entre el océano y la atmósfera. Demostraron que las micropartículas plásticas, pueden realizar el proceso inverso del mar a la atmósfera transportando virus, algas o cualquier otro vector que afecte al planeta o a la humanidad.


Hay un atisbo de esperanza en el horizonte, más de 100 organizaciones conservacionistas, -entre ellas OCEANA y BirdLife Europe- firmaron un manifiesto para influir en la opinión pública y en los gobiernos para conseguir legislación y financiación en pos de salvaguardar nuestros mares y las especies que habitan en él. Sus peticiones son razonables, un 30% de zonas protegidas, pesca sostenible y, a fin de cuentas, revertir un proceso de degradación de los océanos que nos afecta a todos.


Queda mucho por hacer, pero hemos de ser conscientes de que SI SALVAMOS NUESTROS OCÉANOS, SALVAREMOS NUESTRO PLANETA.

Pedro Francisco Candel Parra -- 4ºPR4

S.O.S. BALLENAS EN PELIGRO

La fauna de nuestros océanos y mares se está viendo afectada por el cambio climático.

Hace un año aparecía un ejemplar de ballena rorcual que llegaba agonizando a las costas                de la ciudad de Benidorm.Es una especie que puede vivir en todo tipo de lugares en los océanos menos ,en las zonas cercanas tanto al Polo Sur como al Polo Norte .

A principios del siglo XX sufrió una sobreexplotación ya que se pescaba y estuvo en peligro de extinción un tiempo. Cada vez es menos común verlas, ya que el ruido de los motores de los barcos las asusta y cada vez su apareamiento es más difícil lo cual pone en peligro a esta especie, la segunda más grande solo superada por la ballena azul la cual vive en áreas frías, como las zonas árticas próximas al Polo Norte. Aunque en ocasiones se le puede ver en la superficie del agua, especialmente en época de migraciones, por lo general habita en las profundidades del Océano.


Antes del comienzo de la caza comercial de ballenas, la población más numerosa era la de la Antártida, con alrededor de 239.000 ejemplares.​ Actualmente solo quedan concentraciones mucho menores (de alrededor de 2000 individuos) en los océanos Pacífico nororiental, Antártico e Índico. Hay dos grupos más en el Atlántico norte y por lo menos dos en el hemisferio sur.

Todo esto se debe a tres factores y los tres son culpa nuestra,de los seres humanos.

. En primer lugar:la sobre explotación debido a la caza legal permitida en Japón, Noruega e Islandia durante el siglo XX la cual hizo que muchos ejemplares de este gran animal desapareciesen para siempre.

. En segundo lugar: Los motores de nuestros barcos ya que estos están por todas partes del océano e irrumpen en los hábitats de las ballenas, lo cual causa que estas se asusten y no puedan aparearse entonces llegará un punto en el que nos quedemos sin ejemplares.

 . Por último, el cambio climático. Esto no solo las afecta a ellas, sino que también nos afecta a nosotros. Todos los gases que producimos ya sea de los coches que usamos o de las fábricas donde trabajamos . Lo malo no es llegar a verlas porque eso puede ser muy bonito el problema es que como llegan desorientadas se varan en nuestras orillas y ahí mueren.


Aún estamos a tiempo de poder cambiar estos próximos diez años son clave para una solución. Si todos ponemos nuestro granito de arena esto puede cambiar.

Los primeros que deben hacer algo al respecto son los gobiernos ya que ellos son los primeros que deben dar ejemplo ; pero no son los únicos.

Si no queremos que “de los animalitos sólo nos queden postales “, como dice Extremoduro, actuemos en consecuencia.

Isaias Andreu 4 PR4



No te lamentes, actúa

No te lamentes, actúa


Hace unos días que me viene una pregunta a la cabeza, ¿por qué si dependemos del agua para vivir, no cuidamos de ella como es debido?

    Los océanos ocupan el 71% de la superficie terrestre, es decir, 3/4 partes de esta. Pensamos que el agua va a ser inagotable, pero eso no es así. Si seguimos por este camino acabaremos teniendo serios problemas. 

    Se dice que las aguas costeras se están deteriorando debido a la contaminación medioambiental,  la acidificación, la cual ha aumentado un 26% desde el comienzo de la revolución industrial; y la eutrofización que se estima que para el 2050 aumente un 20% en los grandes ecosistemas marinos. Pero esto  no es todo, cada año, 8 millones de toneladas de residuos plásticos acaban en los océanos, lo que equivale a más o menos mil millones de elefantes.

    Lo que esto provoca es que aparte de contaminar el agua, las 200 mil millones de personas que se dedican a la pesca marina, dentro de unos años, ya no puedan dedicarse a ello. Esto provocaría un aumento de la población en estado de pobreza, ya que, a nivel global, el valor del mercado de los recursos e industrias marinas y costeras se estima  alrededor de un 5% del PIB mundial. Podría suponer una crisis económica mundial.

    El objetivo 14 de desarrollo sostenible trata de estos problemas y plantea varias metas a conseguir antes del 2030. Un ejemplo sería reglamentar eficazmente la sobreexplotación pesquera, la pesca ilegal y las prácticas pesqueras destructivas. Aparte de esto, algo que podríamos hacer todos y que no cuesta tanto, sería reciclar, cosa sencilla que parece ser que a muchos les cuesta, aún viendo como está la situación. Si lleváramos a cabo esta acción, conseguiríamos reducir la contaminación tanto del aire como del agua; también, por cada tonelada de papel que recicláramos se salvarían 18 árboles, es decir, el planeta se reforestaría.

Y, ahora, es posible que tú te hagas otra pregunta: ¿hay esperanza? La respuesta es sí. Solo hay que fijarse en el tiempo que hemos estado confinados, cómo ha disminuido el calentamiento global, atendiendo a eso, ya tenemos otra solución, no salir durante unos días para ayudar al planeta a que poco a poco pueda volver a ser lo que era.

Algunos opinan que el coronavirus fue creado para provocar una guerra mundial o encontrar cuál es el más poderoso de los gobiernos; pero yo creo que ha sido el  mismo planeta que nos ha dado un gran toque de atención. No es broma, la Naturaleza es sabia pero necesita colaboración. 

Retomando la pregunta del principio, el agua tiene más de cuatro mil millones de años y nosotros estamos aquí de paso. Vamos a hacer algo por la Tierra y por nosotros, para que nuestras futuras generaciones vivan en un mundo mejor. Unámonos e intentemos  hacer las cosas bien, aún hay tiempo para mejorar.


María Fernández 4º ESO B