jueves, 13 de mayo de 2021



ESTAMOS DESTRUYENDO NUESTRO MATERIAL MÁS PRECIADO



En los últimos años, la contaminación marina se ha convertido en uno de los problemas de mayor relevancia a nivel mundial, notándose sus efectos, sobre todo, en los mares y océanos de todo el planeta. Además, esto puede dar lugar a daños irreparables en lo que respecta a la fauna, la flora y los ecosistemas marinos. 


Según los últimos estudios del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la cantidad de residuos que se acumulan anualmente en los mares y océanos, se puede cuantificar por millones de toneladas, de las cuales la gran mayoría son materiales plásticos. Un claro ejemplo de cómo esto puede afectar a la fauna de este ecosistema, es que estos residuos se van degradando en trozos más pequeños que en la mayoría de los casos son confundidos por comida por los peces, pájaros o mamíferos marinos. Unos de los casos más relevantes fue el descubrimiento de un cadáver de tortuga con más de cien materiales de plástico en su estómago, o la ballena con cuarenta kilos de plástico en su intestino.


Además, en contra de lo que podríamos pensar en principio, aunque la mayoría de la contaminación provenga de la Tierra, aproximadamente el 20% de estos residuos se acumulan de manera natural a través del propio aire. 

Un claro ejemplo de la contaminación podría ser que las anillas de plástico mataban a un millón de aves marinas y cien mil mamíferos marinos, lo cual es una cifra de locura para el sistema acuático. Este problema no se limita solo a las anillas sino también a las redes de pesca, las latas y las bolsas.


Por último, y de acuerdo a un estudio realizado por las Naciones Unidas, si el ritmo de contaminación se mantiene como estos últimos años, para el año 2050, posiblemente habrá más plásticos en los océanos que peces en el mar. Por ello, es necesario llevar a cabo planes de concienciación para los más jóvenes, en los que nos enseñen la importancia real de no verter residuos contaminantes en los océanos para que las generaciones futuras sepan que los mares y océanos son un medio imprescindible para el ser humano.


Debemos concienciarnos de que sin mares y océanos la vida no sería posible.

También sería muy importante que nos concienciaran de las 3R (reciclar,reutilizar y reciclar), no como una posibilidad sino como una obligación porque ya no es ningún tipo de broma sino algo importante porque “estamos destruyendo nuestro material más preciado”.

 

Sergio Vedú Aparicio

4eso b

 UN MUNDO MEJOR

Alrededor del 70 % del planeta Tierra está compuesto por agua. Como decía Anaximandro Mileto, los océanos son la fuente de la vida y, por lo tanto, juegan un importante papel en el clima de la Tierra, en la atmósfera y en los seres vivos.

A medida que pasa el tiempo, el agua de nuestro planeta se encuentra cada vez más amenazada, degradada y destruida por la actividad humana. Pero ¿qué haríamos los humanos sin ella?


A menudo se vierten sustancias altamente tóxicas y contaminantes a distintas aguas en distintas partes del mundo. No hace falta que nos vayamos muy lejos para observar un ejemplo de este problema. Hace aproximadamente un año, se detectaron varios vertidos directos tóxicos y contaminantes al cauce del río Segura. Y es que este problema está presente en todas las partes del mundo. Japón ya ha anunciado que, a partir de 2023, se empezarán a verter al Pacífico más de un millón de toneladas de agua tratada, pero aún con ciertos elementos radioactivos provenientes de la central nuclear de Fukushima.


Otro gran problema que amenaza el agua de nuestro planeta es el cambio climático. Este consiste en un aumento de la temperatura provocado por las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero derivadas de la actividad del ser humano. Posiblemente, el aumento del nivel del mar y el derretimiento de los glaciares sean dos de las consecuencias que mejor ejemplifican la relación que hay entre el agua y el calentamiento global. Se estima que para el año 2050 el nivel del agua habrá aumentado entorno a unos 30 centímetros. Esto quiere decir que, si seguimos así, el aumento del nivel del agua provocará la desaparición de distintas partes del mundo, desde la Albufera de Valencia hasta ciudades como Venecia, Tokio o Nueva Orleans, por no hablar del caso de los Países Bajos. Es una situación realmente preocupante para el estado del planeta, pero ¿se está haciendo algo al respecto?


Una acción que juega a favor de los océanos es la creación del Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo sostenible. Los objetivos que se pretenden alcanzar en el Decenio de las Ciencias Oceánicas son, entre otros, establecer una nueva generación de oceanógrafos y técnicos mediante la creación de nuevas redes de investigación y una nueva generación de sistemas de observación mejorados, instalaciones e infraestructura, que ayudarán a los países a alcanzar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.


Además, cada uno de nosotros también juega un papel importante para ayudar revertir la situación en la que estamos. Todos podemos contribuir y aportar nuestro grano de arena de muchas maneras, como, por ejemplo, siguiendo la regla de las tres erres, utilizando el transporte público, apagando las luces cuando no hagan falta o, simplemente, plantando un árbol.


En conclusión, no hay excusa para no ayudar a revertir el cambio. Todos podemos aportar un pequeño granito de arena para un objetivo al que se le da muy poca importancia, cuando tendría que ser al revés.

Sergio Lucas Ballester

 

UN PROBLEMA GLOBAL                                                  

La mayoría de los productos que consumimos hoy en día vienen en un envase de plástico y esto hace que al ser desechado se cree mucha contaminación y basura. Esta acaba llegando a los océanos y afectandoles de forma muy grave a ellos como a nosotros.


Esta contaminación ha llegado hasta el punto más profundo del planeta, el abismo Challenger, situado a 10.928 metros de profundidad. Se calcula que cada segundo se arrojan más de 200 kilos de plástico a los océanos. El 70% de este se va al fondo marino y el 15% se queda flotando. Todo esto afecta a la vida marina, ya que más de 100 mil animales marinos mueren cada año por el plástico y 700 especies marinas están amenazadas.

El plástico presente en los océanos se va descomponiendo en microfragmentos que son ingeridos por la fauna marina, lo cual provoca que estos se introduzcan en nuestra alimentación con consecuencias aún desconocidas para la salud humana.


Los océanos son los encargados de generar el 50% del oxígeno que se expulsa a la atmósfera, pero al ritmo que se contamina se están produciendo daños irreversibles.


Para revertir la situación que hemos creado es necesario que todos participemos, es necesario que actuemos de forma sostenible.¿Cómo? Muy fácil y de forma cotidiana: cambiando el uso de bolsas de plástico por otras reutilizables de tela o fibra, reduciendo el consumo de vasos, platos, cubiertos o botellas de plástico, comprando comida a granel y evitando los productos que lleven envoltorio de plástico, optando por tuppers de metal o vidrio en sustitución de los de plástico y evitando el uso de cosméticos que tengan en su composición microesferas de plástico.

Estos son algunos ejemplos de cosas que podemos hacer en nuestro día a día para evitar el uso de plásticos. Pero también podemos retirar y recoger el plástico que encontramos por los mares, participando en limpiezas de playas u organizándolas nosotros mismos. Y, como no, reciclando el plástico y tirándolo al contenedor correspondiente.


En resumen, estamos destrozando  los océanos y a los seres que viven en él y para que no ocurra eso tenemos que cambiar ya. Tenemos que empezar a concienciarnos de que nuestros actos afectan a todos los seres vivos y que si seguimos así muchos de ellos se van a extinguir, incluidos los seres humanos.

Aunque seamos la causa de estos problemas también podemos ser la solución y para ello tenemos que tomar medidas sostenibles y empezar a reciclar los plásticos y a limpiar los océanos de él.


Laura Nadal Sánchez, 4ºA

La destrucción de nuestra existencia

 

Hace mucho tiempo que se habla de que si seguimos haciendo lo mismo que ahora , es decir, siguiendo contaminando como hasta ahora en unos pocos años las consecuencias serán irreversibles. No se hacía caso, pero ahora es serio, se está viendo como el nivel del mar está subiendo y cada vez su temperatura es más elevada. 

Estamos destruyendo lo que nos dió la vida: el agua.

Los problemas de las aguas oceánicas son varias como la contaminación de los plásticos, los residuos radiactivos. Los polos se están derritiendo debido a la contaminación y al calentamiento global, como consecuencia el nivel del mar se está elevando.

Se pronostica que para 2050 la subida del nivel del mar provocada por el calentamiento de los océanos y el deshielo de los glaciares afectará a millones de personas. El deshielo acarreará que se liberen a la atmósfera entre 1.460 y 1.600 gigatoneladas de gases de efecto invernadero que ahora están atrapados en el hielo.

Los expertos afirman que para 2100 debido al calentamiento de los océanos su temperatura ascienda de 2 a 4ºC. Esto provocaría graves problemas a la biodiversidad marina, como por ejemplo, la pérdida de muchos corales, desaparecerían muchas algas y detendría el crecimiento de las que sobrevivieran; también habrá más huracanes, ciclones y tormentas tropicales; el agua se evapora más rápido por la subida de temperatura y esto hará que se intensifique más.

A pesar de todo esto hay esperanza para que no nos pase lo peor. Aunque nosotros somos los responsables de esta situación, también podemos ser la solución.

Todos somos responsables de que esto funcione.

Existen medidas para rebatir esta situación.

Debemos ir en transporte público, tenemos que intentar reducir el uso de automóviles privados, usemos el transporte público o, mejor aún, una bicicleta. No utilicemos bolsas de plástico, los plásticos contaminan y además no son biodegradables, pueden tardar 150 años en degradarse. Compremos productos locales, ya que si se compran en lugares muy lejanos su contaminación va a ser muy elevada. Hay que empezar a educar desde pequeños para que sepan lidiar mejor con esta situación que estamos viviendo ahora. Reciclemos y reusemos todo, tenemos que usarlos con varias funciones y cuando se vaya a tirar, debemos tirarlo a su contenedor correspondiente.

Debemos cuidar los océanos ya que gracias a ellos vivimos, debemos no contaminarlo ya que puede acarrear graves consecuencias en nuestro planeta que nos afectarán a todos.

Nosotros somos la esperanza que tanto necesitamos. ¡Vamos a conseguirlo!

Verónica Gómez 4ºA

 

El precio del consumismo 

Vivimos en una sociedad altamente consumista lo cual es insostenible para la Naturaleza. Como consecuencia de una mala gestión de los residuos o del abandono de los mismos, cada año terminan en los mares y océanos alrededor de 8 millones de toneladas de plásticos, lo que corresponde al vertido de un camión de basura lleno de plásticos cada minuto.Estos residuos llegan al mar debido a que terminan en las vías fluviales y en los océanos a través de los sistemas de drenaje de aguas en zonas urbanas. El 80% de los residuos marinos proviene de la tierra, mientras que el 20% restante de la actividad marítima, formando el 60-80% de la basura marina, principalmente en forma de microplásticos que pueden ser ingeridos por la fauna marina, estos pueden causar problemas, tanto por su presencia física en el intestino como a causa de los contaminantes químicos que llevan. Incluso pueden pasar a lo largo de la cadena alimentaria hasta llegar a nuestros platos, como prueba el estudio liderado por el biólogo de la Universidad de Victoria (Canadá). Kieran D. Cox, titulado Human Consumption of Microplastics. El estudio «Plástico y Salud. El Coste oculto de un planeta de plástico»  analiza los riesgos de toxicidad de los plásticos para los seres humanos que van desde afecciones cancerígenas, afecciones cardiovasculares con la ingesta de micro-plásticos, enfermedades del sistema nervioso o reproductivo y enfermedades inmunosupresoras.

El plástico ha inundado nuestra vida cotidiana y la de nuestros mares. En tan solo unas décadas ha pasado a ser omnipresente en todo tipo de objetos y materiales por sus características (flexibilidad, durabilidad y ligereza) y bajo precio. Todos deberíamos ser conscientes de que este ahorro y esta comodidad tienen un precio. Y es demasiado caro. Porque lo estamos pagando con el futuro de nuestra casa común. Nuestro planeta.


Mira a tu alrededor, hay plástico por todas partes. Solo en España, el 50% de los plásticos que entran en los sistemas de gestión de residuos acaban en vertederos sin ser reciclados.

Sin duda alguna, debemos empezar a ser conscientes de nuestro consumo, pues las consecuencias de una gestión inadecuada de residuos están siendo y serán catastróficas Si no hacemos nada por retirar esta basura y frenar nuestro ritmo de vertidos, la situación podría ser irreversible. De seguir así, en 2050 doblaremos la cifra y para entonces los océanos podrían tener más plásticos que peces, según la estimación de la Fundación Ellen MacArthur.(UK). Reducir el consumo de plásticos es responsabilidad de todos, tanto de quienes producen y consumen el producto como de las autoridades encargadas de la gestión de residuos.

Es verdad que tanto los gobiernos como la industria están adoptando nuevas políticas e iniciativas voluntarias, pero se quedan cortos. Todos podemos contribuir, recordemos pequeñas acciones marcan la diferencia, si todos aportamos nuestro granito de arena, podremos retrasar la aparición de las consecuencias de la contaminación del agua de los mares y los océanos. En nuestras manos está la  preservación de fenómenos de la naturaleza y toda la biodiversidad que albergan en su interior. 

Tu actitud marcará la diferencia….

Jennyfer Averos 4 eso A