El otro día, mirando en el baúl de los recuerdos encontré fotos de mi hermanita del Sahara y me interesé en preguntar a mis padres si sabían algo de ella y de cómo estaba viviendo con su familia esta situación en los campamentos.
Entonces llegaron a mis oídos varias noticias sobre los niños refugiados saharauis, los cuáles muchos de ellos todos los años vienen a España durante el verano y pasan los dos meses en las familias de acogida, gracias a un proyecto llamado 'Vacaciones en Paz', en el que participan las autoridades saharauis y las asociaciones solidarias españolas. Pero debido al COVID-19 este verano no podrán venir a España.
Uno de esos niños llamado Brahim dice en un vídeo: "Yo iba a España este año, pero este bicho no me deja". El "bicho", el coronavirus, le recluye, este verano, en su jaima. Brahim, que ya se veía con su familia española, en la playa y de fiesta, es uno de los 4.000 niños saharauis que esperaba con impaciencia estas vacaciones. Esta es una oportunidad, no sólo para salir de los campamentos, sino también para hacer nuevos amigos, para disfrutar, aprender y en muchos casos para recibir ayuda y tratamientos médicos que en los campamentos no se les pueden prestar. Para mí ha sido una experiencia muy bonita e inolvidable, en la que aprendes muchas cosas nuevas y te marcará para el resto de tu vida.
En los campamentos no se han registrado, de momento, casos de COVID-19, pero ya se han tomado medidas como “confinar a la población en sus viviendas, en este caso en sus jaimas, además de llevar a cabo una campaña de sensibilización a la población y otras de prevención para que no haya contagios, puesto que no hay medios para enfrentar este tipo de pandemias. También se está intentando encontrar lugares para poder aislar a las personas que posiblemente puedan contraer la enfermedad”.
La subdelegada del Frente Polisario subraya que: “de por sí nuestra situación es de emergencia; necesitamos de la ayuda humanitaria para sobrevivir, para llevar a cabo nuestros proyectos”. Y la pandemia ya se hace sentir en el recorte de la cooperación, de ayudas humanitarias que garantizan la llegada de alimentos y medicamentos. También se ha suspendido la llegada de comisiones médicas solidarias a los hospitales de los campamentos, donde se hace difícil atender casos urgentes y graves.
Os seguiré informando!
La subdelegada del Frente Polisario subraya que: “de por sí nuestra situación es de emergencia; necesitamos de la ayuda humanitaria para sobrevivir, para llevar a cabo nuestros proyectos”. Y la pandemia ya se hace sentir en el recorte de la cooperación, de ayudas humanitarias que garantizan la llegada de alimentos y medicamentos. También se ha suspendido la llegada de comisiones médicas solidarias a los hospitales de los campamentos, donde se hace difícil atender casos urgentes y graves.
Os seguiré informando!
Aquí os dejo un vídeo de apoyo, que nos mandan esos niños!😍
Inés Serrano Gómez
Me he emocionado hasta las lágrimas, Inés. Muchas gracias por esta crónica. Ha sido emocionante y constructiva. La foto y el vídeo son preciosos. Gracias por recordarnos a "los otros" que, a pesar de su precaria situación, tienen palabras de consuelo para nosotros. Toda una lección.
ResponderEliminarGracias por el artículo que nos recuerdan otras realidades. Me encanta el mensaje de ánimo que nos dan.
ResponderEliminarInés, qué artículo más conmovedor y entrañable. Me ha gustado mucho y me ha hecho reflexionar sobre las pocas noticias que nos llegan de algunos sitios que, con el coronavirus, parece que han pasado a segundo lugar.
ResponderEliminarTienes que sentirte muy afortunada de que tus padres te dieran la oportunidad de experimentar la acogida de esta niña que, además, se convirtió en una gran amiga.
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