viernes, 22 de mayo de 2020

Mis experiencias saliendo a la calle.

Ya han pasado tres semanas desde que pude salir de mi casa por primera vez. El primer día fui con mi  madre a pasear y a visitar a mis abuelos después de dos meses sin verlos y, la verdad, es que fue muy bonito reencontrarnos. Fue algo que nunca me esperé que pasaría: estar tanto tiempo sin vernos; y cuando, por fin, nos vimos casi no pudimos hacer nada, solo hablar.

Los siguientes días los dediqué a hacer deporte, en concreto, largos paseos en bici con mi amigo Arturo y hasta ahora eso es lo que he hecho, aparte de inflarme a hacer deberes.

También, nos juntamos para comer con algunos familiares cuando ya era legal en nuestra huerta.
Durante esta comida pude hacer muchas cosas que llevaba mucho tiempo sin hacer: ir a mi huerta, pasar el día con mis familiares y comerme un buen plato de arroz de mi abuela.














Edmundo Estañ Rufete

1 comentario:

  1. Sí que está buena la comida de las abuelas, Edmundo. Hecha con el mejor de los ingredientes: cariño.

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