Esta crónica no va a ser la típica crónica que escribo feliz y con ganas de que os lo paséis bien leyéndola. En esta crónica quiero decir que estoy agobiadísima de deberes. Yo entiendo que nos tengan que evaluar y no me quejo de hacer deberes, me quejo de la cantidad que nos mandan, porque si solo tuviéramos una asignatura me daría igual hacer 200 ejercicios de la misma; pero lo que no me parece bien es que la mayoría de asignaturas manden más de 10 ejercicios por semana, porque nosotros los hacemos, claro que sí, pero vamos AGOBIADOS.
Yo empiezo a las 10 de la mañana a hacer ejercicios y acabo a las 9:30 de la noche. Sin parar. Hago videollamadas con dos de mis compañeras todas las mañanas, tardes y noches, y últimamente, ya no tenemos ni un minuto en el que se nos escuche reírnos mientras hacemos deberes. No, ahora ni eso, ya ni una risa. Puede también que sea la situación lo que está acabando con nosotras, con nuestra paciencia y poco a poco con nuestra felicidad. Hacemos videollamada y a todas se nos escucha apagadas y por supuesto, viendo la cantidad de deberes que tenemos que hacer para la semana. Siempre solemos preguntar cómo estamos y antes, entre risas, decíamos que "se lleva como se puede" y ahora con un simple "mal" decimos más que mil palabras.
Lo único bueno que me ha pasado esta semana es ver a una amiga desde mi balcón. Salió con su madre y hermanos a dar una vuelta como estaba permitido y decidió hacerme una visita. De verdad que se lo agradezco un montón porque, quieras o no, ver a gente que quieres pues te hace esto un poco más ameno, aunque solo veas a esas personas a través del balcón.
Pero al fin y al cabo lo que vengo a decir en esta crónica es que nosotros también tenemos una vida, también ayudamos a nuestros padres y también nos apetece tener tiempo libre en el que hacer deporte o ver la televisión. Pero ese pequeño tiempo ha sido completamente consumido por los trabajos y al final si todo nuestro tiempo se resume en hacer ejercicios y enviar ejercicios, pues nos acaba consumiendo.
Espero que esto se vea y que entiendan que me da igual hacer deberes, pero que también deberían pensar en que necesitamos un poco de tiempo libre porque a pesar de estar en casa, también necesito desconectar de todo y verme una serie o hacer ejercicio o simplemente echarme una siesta.
Siento que esto se haya convertido más en una crítica que en una crónica, pero gracias por dedicar vuestro tiempo a leerla.
Escrito por una, suscrito por muchos
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