Hoy es fiesta, o sería fiesta, o, como poco, es día festivo, aunque no se note o se note poco. Como sea, aprovecho este espacio para felicitar a todos y todas aquellas a quienes toca y espero que la imaginación les ayude a celebrar su día de la mejor forma posible. De lo que estoy segura es de que este día de su santo, este día del padre, no lo olvidarán jamás.
Porque no se puede ir a Frasquitín a comer, porque no se quemarán las fallas, porque escasearán las felicitaciones con beso, porque estamos hasta la coronilla del coronavirus este que se ha instalado en nuestra cotidianidad. Y lo que te rondaré, morena...
Hoy, cuarto día de confinamiento después de que se decretara el "estado de alarma", se inagura este blog, ventana a través de la cual el taller de prensa de 4º e.s.o. del IES Santiago Grisolía quiere asomar la cabecilla para narrar la "intrahistoria", usando el término de Unamuno, de los que no tienen nombre en la Historia, pero también la escriben.
Ojalá el coronavirus nunca hubiese llegado a nosotros, ojalá no hubiese vaciado nuestras escuelas, nuestras calles, nuestros lugares de trabajo; ojalá... Eso pensamos quienes vivimos estos tiempos, pero no nos toca a nosotros decidir... Mejor se lo escuchamos a Gandalf que tiene más prestancia:
Así que vamos a "salvar el mundo en pijama" 😉 y con esta entrada comienzan las "CRÓNICAS DEL CURSO QUE VIVIMOS PELIGROSAMENTE"
Inma, profe